
Condenable caso de violación del ordenamiento legal, extralimitación de funciones, acoso laboral, violencia basada en género, compromete al grupo interno de trabajo de formación profesional integral, empleo y sistema nacional de formación para el trabajo de la Regional Distrito Capital
Desde SINDESENA, denunciamos y repudiamos la situación que se vive en la Regional Distrito Capital en cabeza del Director Regional encargado Gerardo Arturo Medina, el Coordinador José Fernando Franco Hincapié y otros profesionales, quienes vienen promoviendo en el grupo interno de trabajo (GIT) de Formación Profesional Integral, Empleo y Sistema Nacional de Formación para el Trabajo una estructura de poder artificial a través del denominado “dinamizador regional”, figura que, sin tener funciones de jefatura, ha sido impuesta como superior jerárquico de los profesionales del proceso con el rol de verificadores.
Este modelo de mando encubierto, implementado desde vigencias anteriores, que ha ocasionado diversas problemáticas de las cuales hemos tenido conocimiento, y ha permitido que se asignen de forma arbitraria tareas ajenas a las funciones del cargo, tales como programación de actividades, control de horarios y hasta funciones administrativas, pese a que para el caso de Distrito Capital la “dinamizadora” cuenta con apoyo específico para esas labores. Todo esto ocurre con el aparente respaldo del grupo de Dirección General de la Dirección del Sistema Nacional de Formación para el Trabajo, en cabeza de Mario Rincón, lo que agrava aún más la situación.
Ejemplos de estas prácticas hostiles abundan en la Regional: profesionales del proceso han sido obligados a firmar planillas con registro de hora de ingreso y salida sin que exista lineamiento institucional que lo respalde o una orientación general para toda la regional, y quienes han manifestado su inconformidad, como ocurrió con el caso de un funcionario que se negó a esta imposición, y al que le aplicaron como “castigo o sanción”, devolverlo al Centro de formación. En la Regional Distrito Capital, se usa el GIT como un espacio de coacción, donde no acatar órdenes arbitrarias se traduce en represalias, desdibujando el carácter técnico y colectivo del trabajo, y promoviendo el señalamiento de quienes exigen respeto por sus derechos como “problemáticos” o “no colaboradores”, desconociendo que somos trabajadores y no subordinados, colaboradores voluntarios; pero además con discursos asociados a una administración de puertas abiertas y diálogo permanente, que realmente encubre su actuar antisindical, el director regional Gerardo Arturo Medina, pretende habitualmente señalar a los trabajadores y trabajadoras, que ante estas situaciones acuden a Sindesena, indicando siempre que no entiende por qué con el Sindicato, tal como lo hizo en el proceso de Bienestar al Aprendiz, Emprendimiento y ahora en certificación y evaluación de competencias, ratificando su tufillo “antisindical” y su molestia ante los trabajadores que alzan la voz, que denuncian y que no le agachan la cabeza.