
Este próximo 21 de junio, nuestro país se enfrenta a una decisión crucial. En las urnas no solo están en juego los derechos laborales, los derechos de las mujeres, el medio ambiente y el bienestar de las poblaciones vulnerables; también está en juego el futuro y la protección de los animales y la biodiversidad.
Los animales son seres sintientes que no tienen voz, pero que transforman nuestras vidas a diario. Nos brindan su compañía incondicional, apoyo en las jornadas de trabajo, nos salvan de muchas maneras, nos brindan sustento, alimento y mantienen el equilibrio de nuestros ecosistemas. La fauna nativa y silvestre, al igual que la flora, las comunidades indígenas, afro, palenqueros, campesinas, LTBIQ+, entre otras; constituyen la mayor riqueza natural, cultural y patrimonial de Colombia.
Hoy, los avances legales que protegen a estos seres indefensos son el resultado de años de lucha, marchas y resistencia de personas sensibles que salieron a las calles a exigir justicia, quienes con sus propias manos y recursos ayudan a los animales indefensos; así como quienes desde el congreso han gestado leyes a su favor. Sin embargo, estos logros corren peligro. No podemos permitir un retroceso que los vuelva a dejar a merced de la explotación, el maltrato o la crueldad.
La empatía como base de una sociedad pacífica
Una sociedad verdaderamente justa y en paz se mide por la forma en que trata a sus miembros más vulnerables. Si no cultivamos la empatía, la solidaridad y la compasión por los animales, quienes solo cuentan con su vida y sus instintos; difícilmente podremos construir esos mismos valores entre seres humanos.
En un entorno social a veces deteriorado, los animales nos dan una lección diaria de humildad: nos ofrecen lealtad y amor incondicional, y carecen de la capacidad de odiar. Es momento de saldar la deuda histórica que la humanidad tiene con ellos y retribuirles un poco de lo mucho que nos entregan.
Nuestro compromiso institucional y sindical
Las leyes de protección animal que hoy existen en Colombia necesitan un impulso definitivo para convertirse en una realidad palpable en todos los territorios del país.
Como organización sindical, asumimos este compromiso con firmeza:
- Promoveremos una cultura de amor, respeto y defensa de los animales en cada rincón de nuestra institución y de Colombia.
- Velaremos por el respeto a sus derechos dentro de los espacios compartidos donde, en muchos casos, nos prestan su apoyo para el cumplimiento de nuestra misión institucional.
- Defenderemos la vida en todas sus formas como un pilar fundamental para la construcción de una paz auténtica y duradera.
La invitación: Un voto de conciencia y corazón
Los invitamos a que este 21 de junio dejemos a un lado el voto del odio. Los convocamos a ejercer un voto a conciencia, pero también con el corazón; una decisión atravesada por la solidaridad con los animales que habitan nuestras calles, nuestros campos, nuestras selvas y nuestros hogares.
Que nuestra elección en las urnas refleje el anhelo de la Colombia que queremos: una sociedad pacífica, solidaria, que respete la diferencia y proteja siempre al más vulnerable. Porque una sociedad que protege a los más indefensos es una sociedad verdaderamente humana.
¡Por la vida, la dignidad, la justicia social y los derechos de todos los seres sintientes!
EL 21 DE JUNIO, NUESTRO VOTO TAMBIÉN DEFIENDE A LOS ANIMALES Y A LA VIDA