
Hace algunos días, SINDESENA Subdirectiva Quindío alertó mediante un comunicado sobre la presencia de roedores en la planta de cárnicos del Centro Agroindustrial. El propósito era llamar la atención sobre un problema de salubridad que jamás debería presentarse en un espacio destinado a la formación de aprendices y al procesamiento de alimentos. Sin embargo, el comunicado pareció generar mayor incomodidad por citar algunas páginas de Los Miserables, de Víctor Hugo, que por el riesgo sanitario que denunciaba. Quizá la literatura universal tenga esa incómoda virtud: termina describiendo la realidad con tanta precisión que, en ocasiones, incomoda más el espejo que la imagen reflejada.
Aquella reacción recordó inevitablemente a Michel, el portero del edificio donde vive el doctor Bernard Rieux en La peste, de Albert Camus. Cuando aparece la primera rata, su explicación es tranquilizadora: alguien debió dejarla allí como una broma. Pero las ratas siguen apareciendo hasta que la realidad deja sin argumentos cualquier intento de negación. Camus no escribió solamente sobre una epidemia; escribió sobre la costumbre de ignorar las primeras señales mientras todavía parece posible restarles importancia.
Hoy esa historia encuentra un nuevo paralelo en el Centro para el Desarrollo Tecnológico de la Construcción y la Industria (CDTCI) del SENA Regional Quindío. En el almacén-herramientero se ha evidenciado la presencia de roedores, situación respaldada por registros fotográficos de ejemplares capturados y retirados por personal del Centro. Aunque en esta sede no se procesan alimentos, ello no disminuye la gravedad del problema. La presencia de estos animales representa un riesgo para la salud de la comunidad educativa y para la protección de los bienes públicos. Los roedores pueden roer el cableado eléctrico de las instalaciones e incluso afectar cables nuevos adquiridos como materiales de formación; además, contaminan los espacios con sus heces y orina, generando un riesgo biológico que compromete las condiciones de higiene y seguridad en un lugar donde diariamente desarrollan actividades aprendices, instructores, funcionarios, contratistas y visitantes.
LA PESTE NO COMIENZA CON LAS RATAS SINO CUANDO LA ADMINISTRACIÓN DEJA DE VERLAS