
La Subdirectiva SINDESENA Quindío rechaza de manera categórica las conductas de hostigamiento, estigmatización, maltrato verbal y violencia simbólica que se vienen presentando en el Centro Agroindustrial del SENA Quindío, situaciones que afectan el ejercicio legítimo de la organización sindical, el ambiente laboral y la dignidad de las y los trabajadores.
No aceptamos que en una entidad pública se normalicen expresiones degradantes, descalificaciones personales ni discursos de desprecio contra el sindicalismo. Mucho menos aceptamos que se pretenda presentar como una supuesta agresión contra la administración la denuncia responsable de hechos irregulares, situaciones evidenciadas o actuaciones contrarias a los derechos laborales y a los principios que deben orientar la función pública.
Exigir respeto, garantías, legalidad y cumplimiento normativo no constituye una amenaza; representa el ejercicio legítimo de derechos fundamentales, el control social que corresponde a las organizaciones sindicales y el compromiso con la defensa de los aprendices, de las y los trabajadores y de la misión pública de la entidad.
DENUNCIAMOS Y RECHAZAMOS:
- Las expresiones soeces, ofensivas y denigrantes dirigidas contra SINDESENA y sus afiliados por parte de directivos y personas cercanas a la administración, las cuales evidencian una preocupante intolerancia frente al ejercicio legítimo de la acción sindical y desconocen el valor del diálogo respetuoso.
- La pretensión de deslegitimar al sindicato mediante narrativas de falsa victimización, intentando presentar como “ofensa” o “ataque” lo que realmente son denuncias responsables frente a posibles abusos, omisiones o prácticas contrarias a los derechos laborales y sindicales.
- No es el sindicato quien agrede; preocupa, por el contrario, la estigmatización contra quienes ejercen control social, defienden lo público y exigen garantías laborales y sindicales.
- Las vulneraciones contra trabajadores y trabajadoras en condición de especial protección constitucional, particularmente cuando se adelantan actuaciones administrativas que desconocen la estabilidad laboral, el derecho a un ambiente laboral sano, la dignidad humana, los protocolos de salud mental y los derechos y permisos sindicales.
La celeridad administrativa no puede convertirse en una herramienta para presionar decisiones, inducir renuncias, generar desgaste emocional o debilitar derechos laborales y humanos. La administración pública debe actuar con legalidad, proporcionalidad, respeto y garantías para todas las personas trabajadoras
NO AL MALTRATO Y A LA ESTIGMATIZACIÓN SINDICAL EN EL CENTRO AGROINDUSTRIAL DEL SENA QUINDÍO