
Desde la subdirectiva SINDESENA Santander, informamos que el nuevo contrato de vigilancia, adjudicado desde la Regional Meta para las regionales Arauca, Casanare, Norte de Santander, Boyacá, Santander y Meta, estaría dejando por fuera a muchos guardas de seguridad que han trabajado en el SENA durante 5, 10 y hasta más años.
Según se ha informado, la empresa contratista no estaría vinculando personal en condición de pre-pensionado(a), situación que se podría considerar como una forma de discriminación laboral y vulneración de derechos fundamentales, desconociendo la curva de aprendizaje, experiencia y compromiso de quienes durante años han protegido nuestras sedes.
Además, existen preocupaciones por presuntos manejos politiqueros en la vinculación del nuevo personal de seguridad, lo que podría abrir espacio para acomodar personas cercanas a intereses políticos de turno, en detrimento de trabajadores con trayectoria y buen desempeño.
Hacemos un llamado al director regional (e) Jhon Edison Jiménez Martínez para que se revise esta situación y se garantice transparencia en la contratación y respeto por los derechos de los trabajadores.