
En el documento GFPI-G-56 GUÍA DE CAFETERÍA COMO AMBIENTE DE FORMACIÓN, se establece en el numeral 7.4 elevar las cafeterías de los centros de formación profesional a la categoría de ambiente de formación.
Para ello, la Dirección del SENA asignó recursos en el año 2026 a 22 centros de formación, de 15 regionales. Al menos en tres regionales sobre las cuales SINDESENA ha tenido información —Valle (apenas está comenzando), Nariño y Sucre—, después de casi cuatro meses del presente año, el viernes 17 de abril, no se había iniciado la producción; tampoco el servicio de cafetería para la comunidad en general ni el suministro de refrigerios para los aprendices beneficiarios de este apoyo. Esto se explica, en parte, porque los recursos asignados están destinados únicamente a la entrega de alimentos gratuitos a una población muy reducida, caracterizada por sus condiciones de bajos recursos. En varios casos, pese a la tradición de producción, algunos centros fueron excluidos de la resolución de recursos de producción de centro, lo que afecta la dinámica operativa y, al mismo tiempo, imposibilita el suministro de alimentos para el resto de la comunidad educativa.
En este contexto, se evidencia un posible problema de planeación y falta de lectura de la realidad en los centros de formación. Si bien se ha orientado no suscribir más contratos con terceros (decisión que valoramos), no se ha definido simultáneamente una alternativa para atender a esta población que no es beneficiaria de los apoyos del SENA y que normalmente hace uso de la cafetería. Adicionalmente, aparentemente no se había previsto el procedimiento para la venta a la comunidad restante de otros tipos de consumibles, máxime cuando se requiere un proceso de bancarización que ha generado dificultades en la implementación del servicio a través de producción de centros.
IMPLEMENTACIÓN DE CAFETERÍAS COMO AMBIENTES DE FORMACIÓN SIN DESPEGAR