
«En el Purgatorio de Dante, las almas no estaban condenadas por falta de esperanza; estaban condenadas a esperar.» La administración pública no debería parecerse a ese escenario. Mucho menos cuando se trata de procesos que la entidad ejecuta todos los años, con recursos disponibles desde el inicio de la vigencia, reglas claramente definidas y herramientas técnicas construidas precisamente para evitar la improvisación. Sin embargo, en la Regional Quindío pareciera que algunos procesos contractuales han encontrado un cómodo lugar en ese purgatorio administrativo, donde el tiempo avanza con absoluta disciplina, pero las decisiones parecen hacerlo con una serenidad que solo puede explicarse en un lugar donde el calendario dejó de ser un criterio de gestión.
Ese es el caso del proceso SAMC-QDO-0069-2026, publicado en SECOP II el 23 de junio de 2026, cuyo objeto corresponde al “suministro de ropa de trabajo y de calle para los funcionarios de la Regional Quindío”, con un presupuesto oficial de $274.792.839. Lo llamativo no es el proceso en sí, sino que los recursos para adelantar esta contratación estaban garantizados desde el 22 de enero de 2026, mediante el Certificado de Disponibilidad Presupuestal No. 7126. Es decir, durante cinco meses el presupuesto permaneció disponible mientras el proceso parecía esperar el momento perfecto para comenzar, como si el calendario institucional concediera prórrogas por cortesía.
Lo más difícil de comprender es que esta contratación no corresponde a una necesidad nueva ni extraordinaria. Por el contrario, el propio estudio previo reconoce que se trata de un proceso recurrente, plenamente conocido por la Dirección Regional y su equipo de contratación, cuya planeación debería fortalecerse precisamente gracias a la experiencia acumulada durante las vigencias anteriores. Paradójicamente, ese mismo estudio dedica decenas de páginas a describir con admirable precisión las especificaciones técnicas de cada prenda: tipos de tela, gramajes, costuras, acabados, bordados, colores y características de confección. Todo parece cuidadosamente calculado. Sin embargo, entre tanta rigurosidad técnica queda una pregunta sin respuesta: ¿por qué un proceso que se realiza todos los años necesitó esperar hasta finales de junio para iniciar su trámite contractual?
La respuesta resulta aún más difícil de encontrar si se observa que existen manuales de ropa de trabajo para instructores y administrativos con fichas técnicas estandarizadas, especificaciones definidas por expertos, lineamientos para su aplicación y toda esta información se encuentra disponible en la plataforma institucional CompromISO para consulta de las regionales. En otras palabras, la Regional Quindío no tenía que inventar las fichas técnicas, rediseñar las prendas, elaborar nuevas especificaciones ni construir nuevamente los criterios de selección. Ese trabajo ya fue realizado por la Entidad para que las regionales dedicaran sus esfuerzos a lo verdaderamente importante: contratar a tiempo. Resulta entonces inevitable preguntarse qué parte del proceso requirió cinco meses de preparación cuando el camino técnico ya estaba trazado.
Con frecuencia, el estudio del mercado suele presentarse como una de las razones que explican la duración de estos procesos. Sin embargo, la propia Agencia Nacional de Contratación Pública – Colombia Compra Eficiente ofrece herramientas para agilizar el análisis cuando se trata de contrataciones recurrentes. Su Guía para la Elaboración de Estudios del Sector permite utilizar la revisión de precios históricos cuando las especificaciones técnicas de un bien son comparables con las de procesos anteriores. La lógica es sencilla: si una entidad compra todos los años los mismos bienes, la experiencia acumulada debe convertirse en eficiencia administrativa. La experiencia institucional debería servir para reducir tiempos, no para coleccionar demoras. Porque cuando una entidad compra exactamente las mismas prendas cada vigencia, el verdadero desafío ya no consiste en descubrir el mercado; consiste en recordar que el calendario también hace parte de la planeación.
DEL PURGATORIO DE DANTE A LA ROPA DE TRABAJO DEL SENA REGIONAL QUINDÍO