
La Subdirectiva SINDESENA Bogotá expresa su respaldo pleno a la Subdirectiva Cauca, quienes valientemente desde hace una semana están en paro indefinido frente a la grave situación que enfrenta la comunidad institucional del SENA en ese departamento. Rechazamos de manera contundente el silencio de la Dirección General ante los reiterados llamados hechos por nuestros compañeros y compañeras de la Regional Cauca, así como la naturalización del incumplimiento de compromisos previamente adquiridos por la administración.
El departamento del Cauca se encuentra inmerso en un contexto de conflicto armado activo, con presencia de múltiples actores armados ilegales y una disputa por el control del territorio que ha generado una situación de riesgo constante para la población civil. Esta realidad afecta directamente a los funcionarios, contratistas y aprendices del SENA que, a pesar de las condiciones adversas, continúan cumpliendo en territorio todos los procesos de formación, gestión administrativa y demás.
Pese a que se han elevado alertas formales durante los últimos meses, la Dirección General del SENA no ha tomado medidas efectivas ni ha respondido con acciones concretas. A la fecha, persisten graves incumplimientos: no se ha entregado la dotación completa (chalecos) para los cerca de 900 contratistas; no se ha resuelto la necesidad urgente de transporte seguro para los aprendices de la sede de Santander de Quilichao, quienes se desplazan a diario en medio de riesgos reales, y cuya desprotección ya ha tenido consecuencias trágicas, como el asesinato de un aprendiz este año.
A esto se suma la falta de recursos para resolver el problema estructural de infraestructura del Centro de Comercio y Servicios, donde se continúan pagando elevados cánones de arrendamiento por instalaciones que no cumplen con condiciones adecuadas de formación. Tampoco se ha dado respuesta a la sobrecarga crítica que enfrentan los grupos administrativos, afectando la salud física y emocional del personal y deteriorando el clima laboral.