
Quienes hoy se proclaman defensores de los aprendices, mientras desconocen la historia de la entidad y descalifican la protesta, se alinean con un Gobierno cuyas políticas denunciamos por amenazar derechos, conquistas sociales, principios democráticos y la soberanía del país.
SINDESENA rechaza categóricamente las afirmaciones que pretenden presentar a los aprendices del SENA como personas «instrumentalizadas» por la organización sindical. Calificar así su participación constituye un irrespeto a los jóvenes, desconoce su autonomía y busca deslegitimar una movilización motivada por razones concretas, públicas y verificables. Los aprendices no son instrumentos de nadie: son sujetos de derechos, con capacidad crítica, criterio propio y plena facultad para analizar su realidad, disentir y decidir cómo participar en la defensa de su formación y de la institución que los acoge.
La Constitución Política protege la libertad de expresión (artículo 20), la reunión y la manifestación pública y pacífica (artículo 37), la participación democrática (artículo 40) y la libertad sindical (artículo 39). Estas garantías no dependen de que las opiniones coincidan con las de los directivos o el Gobierno. La protesta pacífica es un derecho, no una concesión de la administración.

55 AÑOS DE LUCHA NO SE BORRAN CON DISCURSOS OPORTUNISTAS