
El Gobierno de Abelardo de la Espriella, que juró en campaña que fortalecería al SENA, vuelve a golpear la entidad. En apenas dos meses, las decisiones y actuaciones presupuestales configuran al menos cinco agresiones contra la financiación de la entidad: el incumplimiento de la garantía presupuestal, la falta de recursos para comenzar a pagar la deuda histórica, el bloqueo de recursos, el recorte de $500.000 millones de inversión y la desfinanciación de las necesidades de infraestructura y atención de emergencias.
- Incumplimiento de la garantía presupuestal. El anteproyecto del SENA para 2027 contemplaba $8,541 billones. La primera propuesta presentada al Congreso, el 20 de julio, asignaba $8.513.499.587.411; posteriormente, la nueva propuesta del 27 de agosto redujo esa cifra a $8.013.499.587.411. Son $500.000 millones menos, que afectan directamente la inversión institucional.
- Desconocimiento de la deuda histórica. En las mesas técnicas se reconoció una deuda de $4,7 billones por menores asignaciones de recursos de la Nación entre 2013 y 2022. También se proyectó para 2027 una garantía cercana a $4,4 billones. Sin embargo, la propuesta cuestionada no contempla recursos para comenzar a pagar esa deuda.
- Bloqueo de recursos. SINDESENA ha denunciado el intento de bloquear $719.000 millones del presupuesto institucional. Por razones legales, fue necesario liberar los recursos propios y una parte de los demás recursos; sin embargo, se mantiene un bloqueo de al menos $86.793.623.868 millones. La situación exige esclarecer qué recursos continúan aplazados, congelados o pendientes de incorporación y garantizar su recuperación.
- Recorte de $500.000 millones para infraestructura. De acuerdo con la información presupuestal, el rubro previsto para planta física e infraestructura pasaría de $691.590 millones, bajo el escenario de garantía, a aproximadamente $191.590 millones. Se elimina así el incremento proyectado para responder a las necesidades identificadas por el SENA.
- Desfinanciación de obras y atención de emergencias. Mientras persisten necesidades urgentes en las sedes y afectaciones físicas en distintas regionales, se reducen los recursos disponibles para atenderlas. Esta decisión amenaza la continuidad de obras en ejecución, los reforzamientos estructurales, las adecuaciones prioritarias y la solución de problemas que han obligado a realizar costosos arrendamientos. Recordemos que, en los debates del Congreso en las comisiones económicas, quedó claro que, además de los $500.000 millones requeridos para atender las necesidades de infraestructura, se necesitaban cerca de $498.000 millones para atender las consecuencias del terremoto del pasado 10 de agosto.
Video Intervención Sindesena en plenaria de Senado
Intervención COEs en plenaria de Senado
CINCO AGRESIONES PRESUPUESTALES EN DOS MESES DEL GOBIERNO DE DE LA ESPRIELLA
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